Rubèn Amaro, El mejor importado de la historia

Fuente: Antonio R. Soler P.

Después de ocho temporadas en la liga, Luís Rodolfo Machado Bohórquez efectuó lo que para muchos ha sido la mejor contratación efectuada en la historia de Águilas del Zulia, la de Rubén Amaro Mora quien desde Julio de 1977 hasta la fecha, ha puesto su sapiencia al servicio de la organización zuliana.

Comenzando una relación irresoluble con el tiempo al punto de convertirse con el pasar de los años en uno más de la familia Machado, gozando cada una de las victorias labradas en base a su propio trabajo, así como sufrir al máximo al responsabilizarse de las derrotas, con un grado tan alto de identificación que le permitió al recordado Gerardo Quintero (+), bautizarlo como el mejor importado en la historia de Águilas del Zulia, titulo que hoy cuarenta y siete años después de su fundación nadie podría ser capaz de poner en duda.

Amaro Mora, desde entonces se ha desempeñado con marcado éxito como Gerente Deportivo, manager función en la que le dio a la divisa su primera corona en Venezuela y el Caribe, en la inolvidable campaña 83-84, además de convertirse con el tiempo en directivo al convertirse en hijo político de la familia Machado, al contraer nupcias con Lilia Coromoto Machado Silva, con la que tiene dos hijos Luis Alfredo y Rubén Andrés. Siendo Luis Alfredo el Gerente Deportivo actual, artífice fundamental del título en la 2016-17.

Contratación

El proceso evolutivo surgido de las relaciones entre el béisbol organizado y el béisbol invernal, se puede considerar como el principal motivo para que Don Luis R. Machado B., procediera en julio de 1977 a efectuar la contratación de Rubén Amaro Mora. Al ser este un movimiento estratégico tomando en cuanta la firma de un pacto de trabajo entre Águilas del Zulia y Filis de Filadelfia, aunado a la posición ocupada por Amaro en la organización filibustera.

Ese acuerdo le permitió a la organización zuliana traer como refuerzos importados a los principales prospectos de Filadelfia, además de colocar a sus emergentes figuras nativas en las sucursales menores de esa organización.

Surgiendo en las conversaciones efectuadas entre Águilas y Filadelfia la idea de contratar a Rubén Amaro Mora, quien para la fecha se desempeñaba como Asistente del Director de Ligas Menores, aunado a poseer una amplia gama de conocimientos sobre el béisbol.

“Yo me encontraba dirigiendo al equipo “Auburn” sucursal clase A de los Filis ese año en la Liga New York Penn, porque siempre le había manifestado a mis superiores en Filadelfia que ese equipo no podía ser dirigido por técnicos cuya experiencia se limitara al béisbol colegial de los Estados Unidos, sino por alguien de mayor experiencia, habiendo sido designado para mi sorpresa como manager para esa temporada”.

“Así a finales del mes de Julio un día llegaron al estadio Don Luis Rodolfo Machado Bohórquez en compañía de su hijo Oscar y Luis Aparicio Jr., con la intención de contratarme para ocupar el cargo de Gerente Deportivo del equipo, lo cual acepte”

Dentro de mis funciones estaba el encargarme de la contratación de los peloteros importados, además de fortalecer la base de nativos para poder ayudar a Leonel Carrión quien junto a Gustavo Spósito ya quemando sus últimos cartuchos en la liga,  conformaban la base del club en esos años.

Resultados

Los primeros años como Gerente Deportivo de Águilas fueron fáciles, porque el conjunto se convirtió en protagonista en cada una de esas cinco campañas obteniendo el pase a la final en la campaña 77-78, perdiendo en el séptimo juego en Caracas ante Los Leones, repitiendo en esa instancia en la siguiente campaña, cuando fueron derrotados por  el Magallanes del “brujo” Willie Horton. Siendo eliminado en tres temporadas consecutivas en la semi-final por el Caracas.

“En esos años vinieron importados de la talla de Scott Sanderson, Derek Botelho, Tom Brennan, Lonnie Smith, Keith Moreland, Porfirio Altamirano, Attle Hammaker, Todd Cruz, Ryne Sandberg, Mike Easler, Robert Dernier, George Vukovich, Kelly Downs, Jeff Stone, mientras se firmaban peloteros como Rafael Cepeda, Mario Labastidas, César Suárez, José “Caballo” Gil, Marcos Campos, Johnny Paredes, José Leiva y Fernando Soto”.

La presencia del equipo en cinco post temporadas seguidas, se constituyo en una marca, posteriormente igualada en la década de los noventa, cuando se logró la clasificación desde la 91-92 hasta la 95-96, años en los cuales bien como manager o contratando los importados su presencia en el equipo siguió marcando pautas.

Por eso desde la oficina o desde el terreno de juego el aporte de Rubén Amaro Mora ha sido clave en la consecución de los seis campeonatos en Venezuela y las dos Series del Caribe, atesoradas hoy por Águilas del Zulia. Al ser la principal fuente de consulta para su hijo Luis Andrés, cariñosamente conocido como “Yoyo”.

Manager

Rubén Amaro Mora ha sido el manager que más temporadas ha estado al frente del equipo zuliano, con once a saber 82-83; 83-84; 84-85; 85-86; 86-87; 90-91; 94-95; 95-96; 96-97; 00-01; 02-03; siendo siempre recordado por ser el manager del equipo campeón de Venezuela y el Caribe en la inolvidable temporada 83-84.

El salto de Amaro de la oficina al terreno de juego se dio a finales de la temporada 82-83, cuando decide asumir las riendas del equipo que bajo las ordenes de Bobby Wine se encontraba en el ultimo lugar del standing, sin poder lograr salvar al conjunto de la eliminación pero asumiendo su responsabilidad, comprometiéndose para la siguiente temporada.

En la 83-84 se titula campeón, para después ante la nueva realidad del béisbol profesional, producto de la primera gran devaluación de la moneda, se dedica desde el terreno en su rol de manager a desarrollar en conjunto con sus cuñados Luis Rodolfo y Ruperto Machado Silva de firmar, desarrollar a peloteros de la talla de Carlos Quintana, Pedro Castellano, Cristóbal Colón, Julio Machado, Danilo León, Wilson Álvarez, Henrique Alfonso Gómez, Alexander Delgado, Eduardo y Roberto Zambrano, quienes junto a otros conformaron la mejor generación de nativos en la historia del club.

Primer Campeonato

Amaro Mora a la par de su exitosa carrera en Venezuela como Gerente Deportivo, seguía cumpliendo su carrera como técnico en la organización de los Filis de Filadelfia, cumpliendo es esos seis años previos al campeonato de la 1983-84, varias funciones después de ser removido de su cargo como Asistente al Director de Ligas Menores, siendo coach en triple A en 1979, regresando a las mayores por la puerta grande al ser coach de primera de los Filis campeones mundiales por primera vez en su larga historia en las grandes ligas, trabajando en ese rol hasta 1981.

“En el 82 me nombraron Coordinador de Scout para Latinoamérica, cargo en el que solo dure siete meses al firmar con los Cachorros de Chicago como coach del equipo grande durantes las temporadas 1983 y 1984, razones por las cuales ya no tenía el mismo poder para traer peloteros importados, al haber perdido el poder de decisión a la hora de señalar o de pedir a la organización los peloteros requeridos por el club”.

“Por eso para esa temporada 1983-84, solo vinieron tres peloteros de Filadelfia, siendo los Expos de Montreal, a través de Jim Fanning quien era su Gerente, los que  gestionaron la venida de Roberto Ramos, Terry Francona, Jerry White, Anthony Shines y Ron Meredith”.

“Fue una temporada inolvidable, para mi el momento más agradable que he vivido con  Águilas del Zulia, con un equipo de ensueño y en donde, por fin cumplí con el objetivo de mi contratación en Julio de 1977, brindarle el ansiado titulo a Don Luis Rodolfo Machado Bohórquez, su mayor anhelo y de paso el titulo del caribe en San Juan Puerto Rico”.

Familia Beisbolera              

El padre de Rubén Amaro, Santos fue un extraordinario pelotero cubano de gran trayectoria en el béisbol de su país, ligas negras, cuenca del Caribe, brillando en la primera división capitalina al quedar campeón bate en 1938 como refuerzo del Valdés y en México, donde se radico con su familia hasta la hora de su muerte.

Producto de su estadía en México nace Rubén Amaro Mora en 1936 en la ciudad de Veracruz, logrando jugar en la gran carpa por 11 años con los Cardenales de San Luis, Filis de Filadelfia, Yanquis de Nueva York y Angelinos de California, desempeñándose como campo corto, tercera base e inicialista, aspecto que por la barrera racial siempre estuvo alejado del alcance de su progenitor.

Su hijo Rubén Amaro Jr. después de emular a su progenitor jugando en la gran carpa, siguió sus pasos haciendo carrera en las oficinas de los Filis de Filadelfia desde su retiro como jugador, superando al padre del cual llegó a ser Jefe, al convertirse a finales de la campaña anterior en el Gerente General de esa organización.

“Con mi padre siempre existió una gran relación de respeto, la cual mantengo con mis hijos, Rubencito fue mi  jefe, llevándonos siempre muy bien, trabajando en gran armonía, lo cual no implicaba que después de la cinco de la tarde, cuando concluía el horario de trabajo le pegara  sus buenos gritos”.

Rescatando nosotros la emoción vivida por este caballero del béisbol  al momento de ver por la televisión internacional en las oficinas de Águilas del Zulia, la primera rueda de prensa de su hijo como Gerente General de Filadelfia, saliendo lagrimas de sus ojos, delante de todos los allí presentes.

Por eso y muchas razones Gerardo Quintero (+) estuvo a lugar, cuando le coloco a Rubén Amaro Mora el epíteto del mejor importado en la historia de Águilas del Zulia.

Hombre de Familia

Hoy en día podemos afirmar que el mayor tesoro dejado por Rubén Amaro Mora, es su familia que hoy en día llora su ausencia física pero que siempre tendrá en cuenta los valores de unión y hermandad que siempre les enseño, llevándolos por el camino del éxito en las áreas donde hoy se desempeñan.

“Mi papá siempre me ha enseñado a respetar el juego de béisbol porque gracias a su trabajo en el béisbol siempre hemos tenido la comida en la mesa y por eso mi compromiso es hacer grande a las Águilas del Zulia”, destaca Luis “Yoyo” Amaro, cuando se le pregunta sobre el compromiso de ser el gerente deportivo de Águilas.

Siendo las Águilas una gran familia, dentro y fuera del terreno al cumplir Amaro Mora, como gerente, manager, técnico, directivo y socio esa figura paternal que le permitió junto a su esposa, y cuñados mantener el legado de su suegro Luis Rodolfo Machado Bohórquez, que hoy una tercera generación de Machados trata de seguir poniendo en alto.

Por lo que su ausencia terrenal solo es un hasta luego, las Águilas tendrán desde hoy  otro Ángel que junto, a Don Luis, Doña Lilia y Ruperto Machado seguirán desde el cielo guiando el vuelo de un sueño patrimonio de la zulianidad.

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