Wilmer comienza a calentar el bate

Fuente: Wallace Matthews / The New York Times

Wilmer Flores se fue de 4-1 con una base por bolas y un jonrón solitario en la victoria por 3-2 de los Mets de Nueva York el domingo sobre los Cerveceros de Milwaukee.

Su cuadrangular en la parte baja del noveno acto ante Matt Albers, fue el segundo vuelacercas de la temporada de Flores. El venezolano se quitó el casco, cruzó el plato y fue atacado por sus compañeros después de su oportuno estacazo con dos outs en la pizarra.

El batazo extendió el mejor comienzo en la historia de los Mets de Nueva York a 12-2. "Fue bueno salir de ese frío", dijo Wilmer, mientras declaraba en vivo para la TV. Luego Yoenis Céspedes lo bañó con una barril lleno de Gatorade y cubitos de hielo. "Le dije que no", dijo Flores con una sonrisa, "pero aun así lo hizo”, dijo Wilmer en medio de temblores originados por el gélido baño.

 Algunas jugadas de mala calidad también fueron un factor, ya que los Cerveceros tomaron una ventaja de 2-1 cuando un disparo desviado de Amed Rosario escapó de Flores en la primera base. “Hacía frío afuera", dijo Flores. "Pero creo que debería haber hecho esa jugada".

Brandon Nimmo bateó un jonrón solitario para empatar el juego en la parte baja del sexto, pero tres relevistas de los Cerveceros mantuvieron a los Mets sin hits hasta que Flores llegó al plato en el noveno. "Definitivamente estaba listo para él", dijo Flores sobre Albers, a quien había enfrentado solo una vez anteriormente. "Tuve problemas en mis primeros tres turnos al bate y solo quería golpear fuerte la pelota". Eso lo hizo, lo suficientemente fuerte como para superar los vientos de 19 millas por hora y lo suficientemente lejos como para ganarse el helado baño regalado por Céspedes.

Con apenas su quinto inicio de temporada, Flores bateaba .167 esta temporada, cuando entró en la caja en la novena entrada para enfrentar al relevista Albers.

Flores inmediatamente bateó dos fouls, y tuvo un conteo de 1-2, cuando largó un su estacazo entre los jardines central e izquierdo para darle a los Mets su séptima victoria al venir de atrás en la joven campaña.

"Solo estoy tratando de mantener la calma y no apresurar las cosas. No estaba tratando de golpear un jonrón. Simplemente sucede cuando haces un buen contacto".

Cuando se le preguntó si algo sobre el juego le recordaba al 2015, Flores prefirió recordar no su desamor cercano, sino la forma en que terminó la temporada, con los Mets en la Serie Mundial contra los Reales de Kansas City. "Este equipo se parece mucho a ese", dijo. "Toda esta alineación puede anotar carreras". Realmente, cualquiera puede ser un héroe aquí”.

El jugador de 26 años ha tenido un comienzo lento en la temporada, pues ha conectado de 25-5 (.200), pero sus jonrones han llegado en sus últimas tres aperturas en la inicial. Como a Adrián González no le está yendo mucho mejor en el plato, Flores podría llegar a tener más tiempo de juego si se calienta definitivamente con el bate.

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