A mitad de camino, ¿llegará Altuve a 3,000 hits?

Fuente: Efraín Ruiz Pantin / LasMayores.com

Cuando el venezolano José Altuve conectó el domingo ante los Cardenales el hit 1,500 de su carrera, se metió en un territorio que han pisado muy pocos de los más grandes bateadores en la historia del béisbol. De hecho, el hombre con más hit en las Grandes Ligas, Pete Rose, no es uno de ellos.

Altuve arribó a los 1,500 hits en las Grandes Ligas en el juego 1,190 de su carrera. Lo hizo más rápido que cualquier otro pelotero nacido en Latinoamérica, en términos de juegos disputados, y también en menos duelos que cualquier otro jugador de los Astros.

En los últimos 50 años, sólo seis bateadores habían sumado tantos o más inatrapables en la misma cantidad de juegos, o menos, que le tomó a Altuve llegar a 1,500 hits. De acuerdo con Baseball-Reference, ellos son:

1) Ichiro Suzuki (1,674 hits)

2) Wade Boggs (1,605)

3) Kirby Puckett (1,564)

4) Nomar Garciaparra (1,531)

5) Tony Gwynn (1,517)

6) Derek Jeter (1,514)

Salvo Garciaparra y Puckett, los otros cuatro llegaron a los 3,000 indiscutibles en las Mayores.

¿Y Rose? El líder de todos los tiempos con 4,256 cohetes en 24 temporadas, tenía 1,488 hits cuando terminó la jornada del 22 de agosto de 1970 y el juego 1,188 de su pasantía por la gran carpa.

Dentro de los Astros, la marca anterior de menos juegos para arribar a 1,500 inatrapables estaba el poder del dominicano César Cedeño, al que le tomó 1,366 cotejos, casi 200 más que Altuve.

En cuanto a los peloteros nacidos en Latinoamérica, Altuve tuvo mucho más pelea. El panameño Rod Carew, que hasta ahora tenía la marca, acumuló su hit 1,500 en su juego 1,200. Al que le sigue a Carew en ese escalafón, el dominicano Albert Pujols, le tomó 1,213 encuentros.

¿A dónde llegará Altuve?

Con la mitad del camino hacia los 3,000 hits recorrido, Altuve, que cumplirá 30 años el 6 de mayo del 2020, enfrentará ahora una cuesta más empinada, en la que tendrá que batallar con un rival que, en mayor o menor medida, afecta a todo atleta profesional: la edad.

Suponiendo que sume a otros 60 hits esta temporada, para lo que debería mantener el ritmo mostrado en julio --un escenario optimista, pero no irrealista para un bateador como Altuve-- terminaría el 2019 con 1,560. Eso lo colocaría a 1,440 de los 3,000.

En otras palabras, necesitaría jugar otras nueve temporadas (hasta los 39 años) y dar el mismo promedio de imparables anuales que ha dado hasta ahora, un poco más de 166 por campaña.

Entonces, ¿llegará a los 3,000? Es difícil, pero no imposible.

Bill James creó un simple cálculo para proyecciones llamado “Career Assessments”, en el que tomando en cuenta la edad del jugador y el total de hits (o jonrones, dobles, triples, etc) se “estima” cuántos hits podría dar ese jugador en su carrera y qué porcentaje tiene de alcanzar una determinada meta, 3,000 hits en este caso.

Según el escenario más probable de la fórmula de James, Altuve se retiraría con 2,725 cohetes, y tendría un 32% de probabilidades de llegar a 3,000. Ese porcentaje podría parecer bajo, pero recordemos que sólo 32 peloteros en la historia del béisbol, de los casi 20,000 que han pasado por las Grandes Ligas, lo han logrado.

Entre 1871 y 2018, un total de 70 ligamayoristas terminaron la temporada que jugaron con 29 años --como lo está haciendo Altuve actualmente-- con 1,500 hits o más hits. La lista incluye a la mayoría de los 32 hombres que han dado 3,000 en la Gran Carpa, pero más de la mitad de esos 70 se quedaron cortos. Mel Ott, que con 1,939 imparables sólo está por detrás de Ty Cobb (2,136) en ese listado, se retiró con 2,876. Vada Pinson (puesto 6 con 1,881) le puso fin a su carrera con 2,757.

Los que ya lo hicieron

Otra forma de ver el panorama que enfrenta Altuve es revisar cuántos jugadores han dado al menos 1,440 hits, esos que necesita para llegar a los 3,000, a partir de la temporada que jugaron con 30 años.

El listado lo componen 77 peloteros, una cifra que invita al optimismo. ¿El que más dio? Rose, que largó 2,724 cohetes entre los 30 y los 45 años. Y no fue el único con más de 2,000 después de los 30. También lo hicieron Sam Rice (2,561), Ichiro Suzuki (2,427), Cap Anson (2,398), Honus Wagner (2,214), Paul Molitor (2,116), Ty Cobb (2,053) y San Musial (2,006). ¿Después de Musial? El venezolano Omar Vizquel con 1,963.

Más allá del talento, ¿qué tuvieron en común todos ellos? Que jugaron bien pasados los 40 años, con Rose, Ichiro, Anson y Vizquel activos hasta los 45.

En el otro lado del espectro está Garciaparra, que como señalamos arriba llegó a 1,500 hits en menos juegos que Altuve. En su momento, también parecía claro candidato a los 3,000, pero las lesiones los sacaron muy temprano.

El popular torpedero de los Medias Rojas, aquejado principalmente de una dolencia crónica en la muñeca derecha y más tarde en una rodilla, se retiró a los 35 años con 1,747 hits.

Kirby Puckett, que falleció en 2006, tuvo una carrera más larga, pero junto a Garciaparra es el otro de esa lista de seis jugadores que dieron más hits que Altuve en sus primeros 1,188 juegos y no terminó llegando a 3,000.

A Puckett fueron los ojos los que le jugaron una mala pasada. Después de ser el primer pelotero en la historia con 1,000 hits en sus primeras cinco temporadas y de cerrar 1996 con 2,304 incogibles a los 36 años, un caso de oclusión de los vasos retinianos lo dejó sin visión en el ojo derecho a finales de marzo de 1997. A pesar de tres operaciones, no pudo volver a ver y en julio de ese año anunció su retiro.

Entonces, ¿qué camino tomará Altuve? ¿Uno largo como el de Rose y Vizquel? ¿O acaso son esas lesiones en la rodilla derecha y la pierna izquierda que lo han limitado en estas últimas dos temporadas un mal augurio? Si no son más que un obstáculo que es capaz de dejar atrás, y la salud lo acompaña el resto del camino, pensar en los 3,000 hits no es una locura.

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