¿Qué podemos esperar de Andrés Giménez?

Fuente: Jonathan Mayo / MLB.com

Para todo el ruido que han creado los Mets con adquisiciones como las del dominicano Robinson Canó y del cubano Yoenis Céspedes, también han hecho un muy buen trabajo firmando y desarrollando a sus propios jugadores en sus fincas. Por supuesto, encabezando la lista tenemos al ganador del premio al Novato del Año de la Liga Nacional en el 2019, Pete Alonso, además de jugadores seleccionados en la primera ronda del Draft de MLB como Michael Conforto, Brandon Nimmo y Dominic Smith, sin mencionar a otros como el venezolano Luis Guillorme, Jeff McNeil y el puertorriqueño Tomás Nido, firmados también vía el Draft. El dominicano Amed Rosario representa la mejor elección del club en el mercado internacional hasta el momento, aunque ahora está acompañado por el venezolano y también torpedero, Andrés Giménez, quien hizo su debut en las Grandes Ligas el 24 de julio.

Los Mets han retado a Giménez constantemente desde que lo firmaron por US$1.2 millón en julio del 2015, cuando era considerado el 19no mejor prospecto del ciclo de firmas internacionales 2015-2016. Tras una estadía en la Liga Dominicana de Verano, Giménez debutó en los Estados Unidos con apenas 18 años en la prestigiosa Liga del Sur del Atlántico y le fue bastante bien. En el 2018, ascendió a Doble-A, siendo todavía un adolescente, asistió al Juego de Estrellas de la Liga Estatal de la Florida, fue parte del Juego de las Futuras Estrellas e hizo la primera de sus dos participaciones en la Liga Otoñal de Arizona. Ganó el título de bateo en la AFL en su segunda estadía en dicho circuito, sirviendo la mesa para ser incluido en el roster de los Mets para el Día Inaugural de esta campaña.

Giménez ha visto acción en las segunda y tercera bases durante los primeros días de la temporada. Es probable que esa versatilidad defensiva lo vaya a ayudar como utility, listo para entrar como reemplazo defensivo por Canó o incluso permitiéndole al dominicano fungir como bateador designado ocasionalmente.

Esto es lo que le aportará Giménez, de 21 años, a los Mets, tomando como punto de partida la escala de evaluación de los scouts que va de 20 a 80 (20-30 es bien por debajo del promedio, 40 es por debajo del promedio, 50 es promedio, 60 por encima de esa media y 70-80 bien por arriba de ese promedio).

Bateo (55): Giménez siempre ha mostrado una excepcional habilidad para pegarle a la pelota, con tasas de ponches relativamente bajas y un sólido plan de ataque, especialmente al tomar en cuenta su edad. Generalmente, ha sido la clase de bateador que lleva la bola a cada parte del terreno. Con el paso del tiempo, ha demostrado capacidad para pegarle con fuerza a la bola, lo que le permitiría ser más que un bateador de sencillos a medida que vaya progresando.

Poder (40): Nadie va a confundir a Giménez con Alonso, pero el joven bateador zurdo tiene su dosis de poder. Sumar musculatura lo ha ayudado a demostrar habilidad para dar extrabases. Fue sobrepasado completamente por los lanzadores rivales en la Liga Otoñal de Arizona en el 2018, pero en el 2019, bateó con solidez de forma consistente. Puede que nunca dé más de 10-12 jonrones, pero puede llevar la pelota lejos por la banda contraria y podría desarrollar más poder a medida que se siga haciendo más fuerte.

Correr (60): Un corredor por encima del promedio al que realmente le gusta sacarle provecho a su velocidad, Giménez es definitivamente una amenaza a la hora de robar bases y viene de estafarse 66 almohadillas entre el 2018 y el 2019. También fue atrapado en intento de robo 30 veces en ese lapso, lo que deja ver que todavía hay trabajo por hacer. Pero no se extrañen si empiezan a utilizarlo en los innings finales como corredor emergente.

Brazo (60): Siempre ha tenido un brazo fuerte, más que suficiente para hacer tiros desde cualquier rincón del cuadro interior, incluso desde el hueco del campo corto. Y no es sólo la fuerza de sus tiros, sino lo precisos que son.

Fildeo (60): Si algo es capaz de hacer Giménez sin problemas en estos momentos en las Grandes Ligas, es defender las paradas cortas. Su velocidad, especialmente sus rápidos primeros pasos, le permiten tener un alcance excepcional en todas las direcciones y llegarles a batazos en cualquier lugar. Tiene manos suaves y un excelente movimiento de pies y si bien es probable que no vaya a jugar mucho en el short ahora mismo, su inteligencia a la hora defender le va a permitir ayudar a los Mets en cualquiera de las tres posiciones del infield en las que necesitan ayuda en el corto plazo.

 

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